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Jerga en Nicaragua
Palabras, lingüística y acentos tomados de la aparente pureza de estas lenguas han sido los insumos para la creatividad del argot y el habla popular nicaragüense. Su tránsito hacia el presente las llena de espontaneidad ante el vaivén lento de los días, pero que nunca está en quietud. Siempre se están creando nuevas formas de comunicación con los elementos que brinda la realidad, las formas de relacionarnos, las maneras de habitar. Inacabable es el mundo de los lenguajes cuando la cultura está movilizándose. Interminables son las influencias cuando hay tantas nuevas perspectivas del mundo por conocer. La jerga, el argot, el parlache, son los laboratorios de nuestras relaciones interpersonales, son los puntos de encuentro, son los lugares comunes en donde se conjugan nuestras vidas en colectivo, la necesidad y el placer de la comunicación, nuestra herencia cultural, nuestra historia y nuestro potencial. A continuación, algunas expresiones de la jerga en Nicaragua…
Nicaragua comparte con América Latina una historia cultural nutrida por la multiculturalidad, la migración, el mestizaje, las fusiones, la circulación de grupos poblacionales, y lo impredecible. Momentos clave como la invasión europea y la colonialidad trajeron cambios importantísimos para quienes habitaban originalmente estos territorios. Las formas de habitar se modificaron ineludiblemente al llegar otras visiones del mundo, otras cosmogonías, otros ojos, que también en América encontraron un punto de despliegue, de desarrollo y de creatividad. Un mundo europeo, un mundo afrodiaspórico, y un mundo indígena, colisionaron y empezaron a forjar miles de historias nuevas, diferentes, inesperadas, fruto de los encuentros culturales y con certeza de que lo diferente les haría caminar juntos.
Es la lengua oral uno de los vehículos de comunicación más espontáneos, ineludibles y unificadores de un intercambio cultural. Allí se entretejen las maneras particulares como habitamos el mundo en solitario y en colectivo. Es donde la comunicación se hace intención y necesidad, en donde se ponen frente a frente y dialogan las identidades. A medida que se han construido las cotidianidades compartidas, se van desdibujando los límites de dichas identidades exclusivas y se va cimentando la cultura nicaragüense, latinoamericana, caribeña, mestiza. La cultura de todos los días, de lo cotidiano, de lo real, de lo popular. Así las cosas, y aunque la lengua que tomó mayor nivel de oficialidad fue el castellano debido a la imposición de poderes, las lenguas amerindias y afrodescendientes nunca se han callado ni han dejado de ser utilizadas por la población nicaragüense. Los miskitos y mayagnas como comunidades indígenas que aún habitan y resisten como etnias y asentamientos, así como los y las garífunas, comunidades afrocaribeñas que comparten herencia cultural africana y arahuaca, hacen parte integrante de las sociedades centroamericanas.
Palabras, lingüística y acentos tomados de la aparente pureza de estas lenguas han sido los insumos para la creatividad del argot y el habla popular nicaragüense. Su tránsito hacia el presente las llena de espontaneidad ante el vaivén lento de los días, pero que nunca está en quietud. Siempre se están creando nuevas formas de comunicación con los elementos que brinda la realidad, las formas de relacionarnos, las maneras de habitar. Inacabable es el mundo de los lenguajes cuando la cultura está movilizándose. Interminables son las influencias cuando hay tantas nuevas perspectivas del mundo por conocer. La jerga, el argot, el parlache, son los laboratorios de nuestras relaciones interpersonales, son los puntos de encuentro, son los lugares comunes en donde se conjugan nuestras vidas en colectivo, la necesidad y el placer de la comunicación, nuestra herencia cultural, nuestra historia y nuestro potencial.
A continuación, algunas expresiones de la jerga en Nicaragua:
A todo mamón: persona que conduce un medio de transporte o se moviliza a excesiva velocidad
Acalambrado: quien pasa un susto fuerte por algún peligro inminente
Afincarse: besarse
Ahuevo: interjección usada para acciones que obligatoriamente se tiene que hacer y a veces están en contra de la voluntad
Agarre: conquista a un interés sexual y/o amoroso
Alucín: se le dice en tono burlesco a quien se considera loco(a)
Andar chiva: estar atento(a) y precavido(a)
Andar pajuelilla: tener hiperactividad
Apiarse: bajarse
Araña: adjetivo para alguien que es muy perspicaz, audaz
Arrecho(a): persona que está llena de ira
Bajón: las comidas principales del día
Bacanal: fiesta, parranda
Ballunco(a): persona grosera, de trato descortés
Bicha: cerveza
Blanca: forma coloquial de llamarle a la muerte
Bolo: quien está muy ebrio(a)
Borrador: papel higiénico
Brincacharco: adjetivo para denotar algo corto
Buen coco: persona muy inteligente
Buitre: persona aprovechada
Caballada: tontería, estupidez
Cachimbear: propinar un fuerte golpe
Cachimbo: algo que se presenta en exagerada cantidad
Caibil: persona con muy malas intenciones
Calandraca: adjetivo para alguien que está exageradamente delgado(a)
Caramanchel: tienda en el mercado
Cascarudo(a): adjetivo para persona descarada, usualmente atribuido a políticos corruptos y engañadores
Chaginiar: vestirse elegantemente
Chamba: trabajo, empleo
Champú: una cosa de mala calidad
Chele: como se le dice coloquialmente a las personas rubias, con un color de piel muy claro
Chibola: estar desnudo(a)
Chiva: peligroso
Chocho: interjección para expresar sorpresa, que algo impresiona
Chores: palabra derivada del anglicismo “shorts” para nombrar a los pantalones cortos
Chotiar: observar detenidamente a alguien
Chunche: nombre común para identificar y señalar una cosa de la cual no se recuerda el nombre
Cipote: niño(a), criatura
Clase regazón: armar un alboroto, un desastre
Cleta: apócope para bicicleta
Colochos: rizos, cabello crespo
Compinche: cómplice
Coyotear: sacar provecho de alguien o de una situación
Cumiche: hermanito(a) menor
Dar en la nuca: estafar, robar con engaños a alguien
Darle vueltas a alguien: engañar con enredos y juegos en el discurso
Deacachimba: algo que agrada mucho
Desturcarse: caerse de algo
Desturque: problema, pleito
Domar: hurtar, robar
Estar charquito: tener miedo, sentir temor
Estar jugado(a) de cegua: pasarse de tonto(a)
Embolarse: embriagarse
Enchilado(a): estar enojado(a); quedarse con las ganas de hacer algo
Entotorotar: darle ánimos a alguien para hacer algo
Fachentear: ser una persona presumida
Galillo: garganta
Goma: resaca
Guatusero(a): persona que es hipócrita
Hacer un bolero: hacer un favor
Ideay: ¿qué pasa? ¿Y entonces?
Inter mortales: transporte, especialmente taxis, de conexión intermunicipal
Jaña: novia, pareja
Jarana: deuda
Lambrisco: persona con mucha hambre
Llantas: calzado
Llegó barco: expresión coloquial para indicar que se está ante una gran cantidad de comida
Lora: adjetivo para situación que se da por pura suerte
Madre cosa: algo muy grande
Maje solo mate sos: expresión para denotar incredulidad; se usa de manera despectiva para decir que alguien habla más de lo que realmente hace
Maleta: persona torpe y poco habilidosa para algo
Niquiriche: manera coloquial de llamar a los y las nicaragüenses
No andes agarrando vara: no creas en todo lo que ves y oyes
No andes remando en seco: expresión que denota enojo y desacuerdo con una acción
Parcha: equivocación
Pajista: quien no cumple con lo que promete; habla más de lo que realmente hace
Pijudo: interjección para indicar que algo es de agrado
Piliarse: morir
Pinche: persona avara, tacaña
Pinolero(a): nicaragüense
Pinta: palabra para alguien de quien se sospecha va a cometer un delito
Piruca: borracho(a)
Peluche: cobarde, temeroso(a)
Prix: amigo(a)
Púchica: interjección de enfado, incomodidad, inconformismo
Puchito: cantidad pequeña de algo
Redondo: caer en una estafa
Riales: dinero, plata
Roberto: hurto, robo
Pinolillo: bebida hecha a base de cacao, canela y maíz
Ser tan nica como el pinol: expresión para afirmar que alguien es de Nicaragua
Shombre: interjección para mandar a callar a alguien
Sias caballo: expresión usada para burlarse de alguien
Sulibeyar: sentirse atraído(a) sexualmente por alguien
Tapinear: salir con amigos(as) en plan de tomar alcohol, celebrar
Te pica: expresión para señalar a alguien que está hablando locuras; absurdo
Tuani: cosa o situación que gusta, con la que se está de acuerdo
Vulgarear: burlarse de alguien
Yufela: interjección para denotar sorpresa
Jerga en Panamá
El español que habla la gente en las calles de Panamá, en sus plazas, en las reuniones, en el jolgorio de los días y en el trasegar de la vida cotidiana, es un español que recoge historias de migraciones, vecindades, episodios políticos, y la creatividad de la cultura popular. En el cadencioso ritmo de los días, en la caribeñidad que une, acuña identidades y forma una amalgama cultural con otros países vecinos, en la creatividad del lenguaje a flote, afloran un sinfín de relaciones mediadas por la comunicación oral, donde el argot popular o lo que conocemos como jerga, cumplen un papel fundamental en el carácter vital de las lenguas. Ella, junto con el juego melódico de acentos y una flexibilidad en las reglas estandarizadas de la lengua española, dan al castellano de Panamá características de singularidad, propias de sus formas de vida, relacionadas con su construcción como sociedad y con el mestizaje propio de las Américas. A continuación, algunas expresiones de la jerga en Panamá…
El español que habla la gente en las calles de Panamá, en sus plazas, en las reuniones, en el jolgorio de los días y en el trasegar de la vida cotidiana, es un español que recoge historias de migraciones, vecindades, episodios políticos, y la creatividad de la cultura popular. En el cadencioso ritmo de los días, en la caribeñidad que une, acuña identidades y forma una amalgama cultural con otros países vecinos, en la creatividad del lenguaje a flote, afloran un sinfín de relaciones mediadas por la comunicación oral, donde el argot popular o lo que conocemos como jerga, cumplen un papel fundamental en el carácter vital de las lenguas. Ella, junto con el juego melódico de acentos y una flexibilidad en las reglas estandarizadas de la lengua española, dan al castellano de Panamá características de singularidad, propias de sus formas de vida, relacionadas con su construcción como sociedad y con el mestizaje propio de las Américas.
El pasado histórico como un territorio anexo a su vecina Colombia, da muestra de la similitud y algunas palabras en común, así como un acento melódico compartido por la cercanía al Caribe. Todo ello se aglutina con la migración que por siglos se ha dado en América, siendo el territorio de la mixtura y de la mezcla racial, étnica y cultural del mundo. Es aquí donde se ha vivido con gran ímpetu la integración de culturas que, por razones de distinta índole, se encontraron y siguen encontrando para crear nuevos puntos de partida, un presente en común y en construcción.
Adicionalmente, las lenguas amerindias no han desaparecido, aunque ya no tengan el mismo nivel de oficialidad ni de expansión poblacional. Son empleadas por las comunidades indígenas que perviven, resisten y se adaptan en medio de la modernización acelerada de Panamá, y la institucionalidad de la lengua castellana. Un bagaje de su léxico, así como de sus significados, son de uso común por una amplia mayoría en Panamá, así como mucho vocabulario de origen africano y afroantillano debido a una constante entrada migratoria, tanto en la época de la invasión colonial, como en la época de la construcción del canal de Panamá.
La separación de Colombia y la fuerte presencia de los Estados Unidos en el istmo panameño, trajo también consigo más elementos partícipes en el intercambio, y por supuesto en la fusión del lenguaje, permitiendo que las personas escogiesen y adaptasen un sin número de anglicismos, haciéndoles ahora parte de la lengua que usan diariamente. Ello ha generado muchas opiniones divididas, en las que participan tanto puristas de la lengua como defensores de los neologismos. Lo cierto es que la movilización de la creación en las lenguas es una de las características que las muestran como vivas y de uso vigente, aunque se alejen en algunos aspectos de su carácter “original”. La capacidad de representación que tienen las palabras y su naturaleza cambiante, dan cuenta de que quienes usan el lenguaje para su comunicación no sólo parten de una formalidad, sino también de una retroalimentación constante, la cual es fruto de dinámicas sociales cotidianas y que se viven todos los días en un sinfín de contextos. Dichas prácticas culturales, que se vuelven rutina y espontaneidad al mismo tiempo, aportan fuerza y vigor a las maneras que nos encontramos en las palabras. Palabras mutables, cambiantes, rítmicas, graciosas, frescas, y cercanas a cada persona que las expresa y se las apropia.
A continuación, algunas expresiones de la jerga en Panamá:
A gazopín: hacer algo a gazopín es hacer algo muy rápido
Agarrar los mangos bajitos: realizar una acción con los métodos más fáciles posibles
Aguantar wakeo: asumir las consecuencias de los actos
Arranque: jolgorio, rumba, fiesta
Arrecho(a): persona valiente, que no le da miedo emprender cualquier acción
Arroz con mango: una situación caótica, confusa y problemática
Áyala vida: interjección para denotar sorpresa, infortunio o lamento
Batoso(a): persona que siempre saca excusas difíciles de creer
Biencuidao: persona que cuida los carros aparcados en la vía pública
Bote: aventón
Borrador: bus o camión de gran tamaño
Botella: persona vaga
Buco: mucha cantidad, gran magnitud
Bulto: persona que es muy mala en una ocupación o función
Burundanga: dulces, snacks, alimentos que generalmente no son muy nutritivos
Cafá: golpe fuerte
Camarón: actividad que se realiza con el fin de obtener un dinero extra a los ingresos estables
Caneleao(a): enamorado(a)
Chachai: tener bonita vestimenta
Chaneado, chaniado: quien tiene una vestimenta mejor que la habitual, usualmente debido a una ocasión especial
Chantín: casa, hogar
Chambón(a): quien hace las cosas de una mala calidad o las hace a medias, ya sea por falta de habilidad o por no poner suficiente esmero
Charcot: atajo
Chen chen: dinero, plata
Chifear: evadir una situación o responsabilidad
Chingongo: palabra proveniente del anglicismo “chewing gum”, que significa goma de mascar
Chinguear: apostar
Chinito: tienda pequeña
Chotear: avisar, tener en cuenta a alguien; molestar, tomar el pelo
Chuleta: interjección para expresar lamento o decepción
Chupar: tomar alcohol
¡Chuzo!: interjección para denotar sorpresa o llamar la atención a alguien
Cocobolo: persona calva
Cuara: moneda de 25 centavos
De agencia: adjetivación para algo o alguien muy bonito, bueno, de alta calidad
En tuco: sin dinero
Estar hueviando: hacer las cosas lentamente; procrastinar una situación que debe ser abordada y evita realizarse
Estar limao: estar cansado(a)
Failear: organizar en archivos
Ficha: persona importante y de mucha influencia
Focop: expresión proveniente del anglicismo “fuck off”, utilizado como adjetivo para indicar que algo no sirve
Fren: palabra proveniente del anglicismo “friend”, usado para referirse al amigo y amiga
Fulo: persona de tez caucásica y cabello rubio
Golpe de ala: olor desagradable en las axilas
Gorrero: adjetivo para una persona que abusa y se aprovecha de los demás
Guari guari: hablar en guari guari es hablarle a otra persona de cosas que no comprende; emitir un mensaje no claro
Guial: mujer, chica
Guabanazo: golpe accidental o intencional
Guillao: persona inspirada o motivada a hacer algo; quien está bajo el efecto de alucinógenos
Inchi pinchi: mejores amigos(as)
Labia: habladurías sin contenido ni valor para conseguir un objetivo en particular
Lapesillo: niño(a)
Lleca: palabra invertida proveniente de “calle”
Manzanillo: persona que es muy influenciable por otros y otras
Moles: palabra pluralizada proveniente del anglicismo “mall”, refiriéndose a los centros comerciales
Mopri: palabra invertida proveniente de “primo” que, haciendo alusión a los vínculos parentales, se usa para hablarle a un amigo muy cercano, casi un hermano
Ñamería: locura
Ñáñara: temor, miedo
Paracaídas: quien llega a un lugar sin ser invitado(a)
Parquear: salir con los(as) amigos(as); también se usa para expresar que después de un malentendido o un altercado, se puso a alguien en su sitio
Pavo: ayudante de los conductores de bus
Pepenador: persona que busca cosas en la basura para su uso
Perrón: persona tomada como tonta
Pescuezona: cerveza de gran tamaño
Piedrero(a): persona sin hogar, habitante de calle
Pilinqui: quien es mezquino(a) y avaro(a)
Priti: palabra proveniente del anglicismo “pretty”, usado para decir que una cosa es bonita
Ponchera: desorden
Porcón: palomitas de maíz
Puro tilín tilín y nada de paletas: expresión usada para alguien que aparenta ser algo que no es o quien dice que va a hacer algo y realmente es una farsa; “tilín tilín” simula las campanas del carro repartidor de helados
Qué es lo que e’: expresión y saludo que significa ¿qué hay de nuevo?, ¿qué tal?
Qué sopá: expresión que proviene de la palabra invertida “pasó”, significando un saludo informal
Rantán: expresión para decir que hay mucha cantidad de algo
Riri: guapa, bonita
Salao(a): persona con mala suerte
Serruchar el piso: entrometerse en una relación amorosa estable y demostrar intenciones de querer estar con una de las partes
Taquillero(a): persona que gusta de alardear de cierto estilo de vida
Tongo: agente del ejército de un nivel raso
Tranque: tráfico lento
Tripear: disfrutar una situación o momento
Vaina: cosa, asunto
Venteconmigo: perfume de mal gusto
Vidajenear: entrometerse en la vida de otras personas
Yeyé: persona de un estatus social alto que se comporta usualmente de manera aparentosa; también se les dice rabiblancos(as)
Yiyimbré: palabra proveniente del anglicismo “ginger bread” que refiere al pan de jengibre
Jerga en Puerto Rico
En Puerto Rico se habla castellano. Y también se habla inglés. Se habla también “spanglish”, y en esa amalgama se introducen vocablos y léxicos taínos y africanos, posiblemente provenientes de la región del Congo. Sus palabras, sus expresiones lingüísticas, su lenguaje codificado y las construcciones comunicativas de la cotidianidad, alrededor de las cuales se mueven con tal soltura, son producto de un intercambio cultural que, dado por sucesos históricos como la invasión, colonización, guerras, migraciones y adscripciones territoriales, han devenido en una población con fuertes rasgos y características de mestizaje. A continuación, algunos términos de jerga en Puerto Rico…
En Puerto Rico se habla castellano. Y también se habla inglés. Se habla también “spanglish”, y en esa amalgama se introducen vocablos y léxicos taínos y africanos, posiblemente provenientes de la región del Congo. Sus palabras, sus expresiones lingüísticas, su lenguaje codificado y las construcciones comunicativas de la cotidianidad, alrededor de las cuales se mueven con tal soltura, son producto de un intercambio cultural que, dado por sucesos históricos como la invasión, colonización, guerras, migraciones y adscripciones territoriales, han devenido en una población con fuertes rasgos y características de mestizaje.
Antes de llamarse Puerto Rico y de ser un territorio perteneciente en la legalidad a los Estados Unidos, antes de que llegasen colonos españoles a tomar posesión de ella e impusieran su gobierno de facto, Borinquen era el nombre que tenía esta isla, conocida hoy por ser una de las Antillas Mayores. Las comunidades indígenas que la habitaban, sus primeros pobladores, en especial los Taínos, le llamaban Borinquen, que significa “territorio de valientes”. Su lengua fue paulatinamente desplazada y toda su riqueza cultural absorbida, al mismo tiempo que se imponían por la fuerza las prácticas europeas como el castellano y la religión católica. Poco a poco esto fue escalando en el sentir popular hasta convertirse en prácticas vernáculas y naturales de cohesión social. Se fue entonces formando un dialecto del español propio de la isla en el que el castellano es la lengua oficial, y sin embargo es diferente al de origen europeo y se fusiona permanentemente con una historia latinoamericana, étnica, originaria, y en constante expansión. Siendo América un territorio del mestizaje, de las mixturas raciales, de las amalgamas culturales, es inevitable que ello se demuestre en las maneras que construimos el lenguaje. Consecuentemente podemos ver que, aunque en los países hispanohablantes de América fue impuesto el español como lengua materna en algún momento de la historia y ahora hace parte de nuestra identidad, las lenguas de origen indígena y africano no han desaparecido en su totalidad. En pocos lugares son el sistema de comunicación estándar, y sin embargo están presentes con palabras, acentos, expresiones, refranes, argot, significados, contenidos, jerga popular de la cotidianidad y en cómo nombramos el entorno y nos reconocemos. Hacen parte integrante del panorama cultural y por ende, del español latinoamericano.
Debido a la condición política de la isla de Puerto Rico frente a los Estados Unidos, el inglés ha tenido también una fuerte presencia en la comunicación, y por supuesto, una adaptación mucho más coloquial de sus formas y expresiones. En algún momento de su historia, el gobierno de Puerto Rico impuso el aprendizaje del inglés como lengua materna y así reafirmar su pertenencia a la nación anglosajona. Sin embargo, el español era y continúa siendo la lengua de la espontaneidad, de la cotidianidad y de las relaciones naturales de ser y verse en sociedad, por lo que esa normativa perdió vigencia, y actualmente los anglicismos y las palabras provenientes del inglés hacen parte del argot popular, con una cadencia y un sonido puertorriqueño. De ello podemos ser testigos en la música proveniente de la isla, música que ha conquistado el mundo y que surgió a partir de la creatividad y la interacción de las clases populares. El Reggaetón, la Salsa, la Bomba y la Plena, contienen, entre otras cosas, el relato vivido en las calles urbanas y en la vista rural de Borinquen, las historias de migración, las gestas que allí se han labrado y que nos muestran a su sociedad construyendo sus realidades diariamente a partir de cómo reconocen sus orígenes. En su jerga popular les encontramos, les conocemos y les reconocemos.
Como dice el refrán popular, en Puerto Rico, “el que no tiene dinga, tiene mandinga”.
A continuación, algunos términos de jerga en Puerto Rico:
Abombao’: podrido, se refiere a comida rancia
¡Acho!: interjección corta de muchacho; usado para describir una situación imposible de realizar
Afrontao’: persona egoísta
¡Aguanta, paja larga!: que alguien debe soportar una situación sin oponerse, debe asumir las consecuencias
Aguzarse: mantenerse alerta y atento(a) ante una situación para no ser tomado(a) por sorpresa
¡Ahí fue donde la puerca entorchó el rabo!: en ese momento es cuando la situación se tornó más difícil, casi imposible
Al garete: algo al azar, intempestivo, no muy bien planeado, que posiblemente pueda dar resultados inesperados debido a la falta de premeditación
Allá te la campanees: es tu problema, asúmelo
Apestillao(a): persona que quiere estar siempre cerca de su pareja, quien está muy enamorado(a)
Barrunto: presentimiento de que algo malo va a pasar
Batatero: persona holgazana, vaga
Batey: patio o solar que es lugar de encuentro para una celebración popular
Bochinchoso(a): persona que le gusta sembrar cizaña, hablar de los demás inventando historias
Boricua: persona nacida en la isla de Puerto Rico, en Borinquen
Borinquen: es el nombre prehispánico de origen taíno con el cual se identifica históricamente al territorio de Puerto Rico
Bembes: boca, labios
Cachimbo: Pipa para fumar; nombre de un tambor de origen africano
Cachipa: bagazo seco que queda de alguna fruta como el coco o la caña de azúcar
Caco: persona que escucha música urbana puertorriqueña, especialmente Reggaetón, y tiene un estilo de vestirse y comportarse como tal
Cafre: persona mal comportada, descortés, ruin
Candungo: recipiente hecho con el fruto del totumo
Cangri: persona ruda o influyente
Chaleco(a): persona novata, sin experiencia, que está aprendiendo un oficio
Chatorro(a): persona que habla mucho
¡Chíchela!: interjección para echar a alguien, “lárguese”
Chulería: algo bueno, bonito, agradable
¡Cógelo easy!: sugerencia para tomar las cosas con calma
Comerse un cable: aburrirse
Compay, comay: compadre, comadre; amigo(a)
Contrallación: altercado, inconveniente, molestia
Corillo: grupo de amigos(as)
Cráneo: persona muy inteligente
Cuchifrito: pasabocas muy populares de venta callejera que son frituras de origen animal
Cundango(a): persona dócil que permite humillaciones y malos tratos sobre sí
Diantre: interjección que denota sorpresa
¡Diantre, qué chavienda!: ¡Qué mala suerte!
De cualquier maya sale un ratón: es un consejo que dice andarse con cuidado y no fiarse, ya que cualquier cosa inesperada puede suceder
¡El que no tiene dinga, tiene mandinga!: expresión para indicar que todas las personas en Puerto Rico tienen ascendencia de origen africano
Encojonarse: enojarse, estar rabioso(a)
Farfullera: persona presumida que por medio de palabrería quiere aparentar algo que no es
Fufú: hechizo
Gandul: leguminosa comestible
Guasábara: motín, pelea, batalla
Guasasa: persona que le falta fuerza personal para levantarse después de alguna dificultad
Guateque: fiesta campesina
Guillao(a): persona aparentosa
Guisar: robar
Janguear: anglicismo que proviene de la palabra “hang out”, y significa salir y pasar tiempo con amigos
Jara: persona del cuerpo policial
Jaragual: finca, granja
Jeringar: importunar y/o molestar
Jíbaro: persona del campo
Jimagua: persona gemela
Jinquetazo: trago de alcohol
Jurutungo: lugar que queda muy lejos
Mamey: cualidad de una cosa que es fácil de lograr y manipular
Mancha de plátano: expresión para definir a una persona en sus gestos y diálogo como puertorriqueño(a): tener la mancha e’ plátano es ser indiscutiblemente de Puerto Rico
Ni pa: para nada, en absoluto, rotundamente no
Ñángara: cosa inútil
Pantallas: aretes
Pari: anglicismo proveniente de “party”, que significa fiesta
Pichear: olvidarse de una situación
Por encima de los gandules: una situación muy sobresaliente
Printear: Anglicismo proveniente de la palabra “print” que significa imprimir
Raitrú: anglicismo proveniente de “right true” y se utiliza para asegurar que una información, situación o promesa son verídicas
Rankiao: persona que goza de mucho prestigio
Realizar: anglicismo proveniente de la palabra “realize” que quiere decir darse cuenta, notar
Rebulero(a): persona problemática, que le gusta la pelea
Revolú: caos; fiesta sin control, fiesta popular
Soplapote: término para dirigirse de manera despectiva a una persona que no es importante ni tiene poder
Tembleque: postre tradicional hecho con coco y canela
Tener chavos: estar sin un centavo, sin dinero
Tique: anglicismo proveniente de “ticket” que significa boleto
Tiraera: ataque verbal
To’ jender: cuando el volumen de la música está en su más alta capacidad, está to’ jender
Traqueteo: situación
Trasunto: parecido entre dos personas
Tumbao: cualidad de alguien que se mueve y baila con soltura y cadencia
Turulete: canción de cuna para arrullar
Jerga en Chile
Enriquecida entonces por muchas palabras que originalmente no pertenecían al español trasplantado y peninsular, y que ya ahora constituyen la forma particular como ha sido construido el español por la personas que han habitado este territorio chileno, la lengua española que se habla en Chile ha tenido influencia también de los tonos y cadencias del sur de España, así como de los habitantes originarios desde territorio austral y el léxico rioplantense. Este último ha jugado un papel decisivo en las regiones más cercanas a Argentina y la Patagonia, gracias a que se expandió ampliamente por el sur del continente. Sus características derivadas de una amalgama entre las lenguas guaraníes, charrúas, y el lunfardo, están presentes en el argot de algunas zonas de Chile, confirmándonos que la sabiduría de los pueblos, lo que se construye a diario en convivencia y afirmándose como parte de unas identidades, no tiene fronteras espaciales que la limiten ni la restrinjan. La jerga urbanda de Santiago de Chile, por ejemplo, llamada “coa” parece tener muchas similitudes con el lunfardo rioplatense. A continuación, algunos términos de jerga en Chile…
Como a todos los países hispanohablantes del mundo, el español a Chile llegó por influencia y presencia de la migración española. Más exactamente en el período histórico de colonizaciones e invasiones, a partir del cual la América nativa pasó a ser adicionalmente la América mestiza y afrodescendiente. Desde entonces hasta nuestros días, las características de la lengua castellana en el continente se construyen diariamente con rasgos diferenciadores que provienen de la diversidad de poblaciones que la habitan. Muchas de ellas se manifiestan de manera viva y presente en nuestras culturas y se mantienen vigentes en las palabras que pronunciamos diariamente, y en cómo construimos nuestras relaciones sociales. Al ser entonces el idioma un gran vehículo de comunicación, es también una expresión de nuestras identidades y nuestra vida colectiva.
Debido a la ubicación geográfica de Chile, a la extensión de su territorio, y a las fronteras que comparte, las diversas formas como allí se configura el español que se habla en la cotidianidad están estrechamente relacionadas con la presencia de lenguas indígenas, como la quechua y la aimara al norte, y la mapuche, huiliche y payana en el centro y sur del territorio. La presencia de dichas comunidades es histórica y sin embargo no se relega sólo a tiempos pasados. Está muy vital y se manifiesta en la existencia de sus comunidades y también en la hibridación de la cultura popular, en donde la danza, la música, la gastronomía y el idioma en Chile se construyen diariamente basándose en ese legado y esa memoria.
Enriquecida entonces por muchas palabras que originalmente no pertenecían al español trasplantado y peninsular, y que ya ahora constituyen la forma particular como ha sido construido el español por la personas que han habitado este territorio chileno, la lengua española que se habla en Chile ha tenido influencia también de los tonos y cadencias del sur de España, así como de los habitantes originarios desde territorio austral y el léxico rioplantense. Este último ha jugado un papel decisivo en las regiones más cercanas a Argentina y la Patagonia, gracias a que se expandió ampliamente por el sur del continente. Sus características derivadas de una amalgama entre las lenguas guaraníes, charrúas, y el lunfardo, están presentes en el argot de algunas zonas de Chile, confirmándonos que la sabiduría de los pueblos, lo que se construye a diario en convivencia y afirmándose como parte de unas identidades, no tiene fronteras espaciales que la limiten ni la restrinjan. La jerga urbanda de Santiago de Chile, por ejemplo, llamada “coa” parece tener muchas similitudes con el lunfardo rioplatense. En sus orígenes fue muy mal vista por el ojo regidor de la moral y la institucionalidad, ya que era creado a partir de unos códigos de comunicación entre delincuentes como una especie de lenguaje cifrado. Actualmente, muchas de sus palabras son incorporadas por el uso cotidiano del español chileno, sin importar sus orígenes. No es vetado, y por el contrario es de uso común, sin distinción de clases sociales, y reconocido como parte integrante de las formas comunicativas en las ciudades.
A continuación, algunos términos de jerga en Chile:
A sangre pato: actuar y pensar con sangre fría
Acampao: persona que proviene del campo
Agarnachar: asegurarse un buen puesto en alguna situación
Agilao’: persona temeraria, que no mide las consecuencias de sus acciones
Aguachar: domesticar el comportamiento de un animal
Al tiro: de inmediato, ahora mismo
Andar a lo karateka: estar a la defensiva
Apretar cachete: huir de un lugar, correr
Arrugar: acobardarse, arrepentirse
Armarse: hacer mucho dinero
Bajarse del pony: poner los pies sobre la tierra
Beta: chisme, noticia
Brígido(a): peligroso(a)
Hablar cabezas de pescado: decir bobadas
Cabritas: palomitas de maíz
¿Cachai?: ¿Entiendes?
Cacharpearse: arreglarse para un evento en particular
Cacho: problema, inconveniente
Calata: desnudo(a)
Caleta: mucha cantidad
Calilla: deuda
Cantinflear: dar muchas vueltas antes de llegar a un punto
Caña: resaca
Carbonero(a): persona conflictiva
Carretear: irse de fiesta
Chambonada: equivocación, error de gran magnitud
Chamullar: mentir y hacer uso de argumentos, parecer muy convincente
Chato(a): cansado(a)
Chicotear los caracoles: animar una situación
Chiporro: persona novata
Choreo: robo
Choro: persona elegante; con significado peyorativo se usa para expresar que una persona es vulgar, grosera, insolente
Chuchunco: expresión para referirse a un lugar muy lejano
Chupar del mate: creerse mucho más que las demás personas
Colación: comida ligera tomada entre las ingestas de alimento principal, usualmente en la media mañana
Como las weas: muy mal
Condorear: cometer un error, meter la pata
Corta pluma: navaja
Curao: persona ebria
Darse la wea: enojarse, enfurecerse
Dieciochero: adjetivo para los eventos de celebración de las fiestas patrias
El día del pico: expresión para decir que sucederá un día muy lejano
Encapillar: adquirir deudas
Enrollado(a): persona que se hace ideas que no son verdad
Estar arranado(a): sentirse y estar aburrido(a) y sin motivación
Estar pato: no tener dinero
Estirar el chicle: alargar a propósito una situación y así retrasar que suceda otra
Faltan palitos pal’ puente: forma de decirle a alguien que es tonto(a)
Fiaca: pereza, flojera
Fome: aburrido(a)
Gamba: pie; moneda de 100 pesos chilenos
Garzón: camarero(a) o mesero(a)
Huachipitear: hurtar, robar
Huevón: en un contexto de mucha confianza y complicidad, significa amigo, socio o hermano; también se utiliza en tono ofensivo para decir que alguien es tonto o cretino
Intrusear: curiosear
Ir al chancho: ser muy exagerado(a)
Jato: hogar, casa
Julepe: miedo, temor
La raja: algo muy bueno
La zorra: algo insuperable, intensamente bueno
Lata: pereza
Lechuga: dólares
Manito de gato: arreglarse, ponerse guapo(a)
Manito de guagua: persona no generosa, tacaña
Maraco(a): persona desleal
Milico: oficial militar
Monrrero: delincuente
Muere pollo: decirle a alguien que se calle, que haga silencio
Ñarro: vulgar, ordinario(a)
Ñurdo(a): persona torpe o poco habilidosa y competente para hacer una actividad
Paco: policía
Pajero(a): persona floja
Palteado(a): confundido(a)
Patijuay: llegar a un lugar a pie
Patudo(a): abusivo(a), aprovechado(a)
Pega: trabajo, empleo
Penca: mala onda
Pensar en la inmortalidad del cangrejo: ser y estar distraído(a)
Pescar: poner atención
Piola: algo sin importancia, que pasa desapercibido; también se usa para adjetivar una situación o lugar bueno, tranquilo
Pitufo(a): persona influyente
Pololo(a): pareja sentimental; persona que se contrata para hacer trabajos cortos e informales
Poto: glúteos, nalgas
Pucho: cigarrillo
Raspa la pipa: expresión para quien se debe ir de un lugar
Raspacacho: amonestación, castigo
Retobao: cobarde
Sanguchito de palta: persona que suelta la información muy fácil
Seco(a): experto(a), que tiene vasto conocimiento sobre un tema
Sepa moya: no tengo ni idea, no sé nada
Siutico: adjetivo para una persona que le gusta aparentar
Talla: broma
Tirar los churros: coquetear, piropear a alguien
Tongo: algo falsificado
Tongüa: persona subida de peso
Vaca: desconsiderado(a)
Valer callampa: expresión para indicar que algo o alguien no vale nada
Vender la pomá’: engañar a alguien
Verse pillo(a): sentirse atrapado(a) en una situación incómoda y sin salida aparente
Volar la raja: ganar fácilmente, tener una victoria segura
Wea: alguien
Webada: cosa tonta, bobada
Yunta: grupos de amigos(as)
Zapallazo: momento de suerte repentino
Zapatear en fonda ajena: ser infiel a la pareja
Zurra: golpiza, paliza
Jerga en Venezuela
Las diferentes regiones geográficas en Venezuela, así como los países hispanohablantes, están unidas por la misma lengua. Sus palabras y significados en común tejen las relaciones sociales en la intimidad de la familia, los espacios de socialización formales e informales, y las proyecciones del lenguaje académico e institucional. Sin embargo, los y las venezolanas enriquecen esta lengua diariamente, porque también se ha construido como un patrimonio propio. Las variantes que se aportan permiten conocer la diversidad de culturas y cosmogonías que hacen uso del castellano como puente de comunicación. Además, demuestra no una Venezuela homogénea sino determinada por las diferencias de paisajes en sus regiones y cómo sus habitantes generan entornos de vida alrededor de ellos. A continuación, algunos términos de jerga en Venezuela…
La vida consciente y cotidiana de un lenguaje, construida diariamente por las personas que habitan un territorio, está lejana de tener características puristas. En América Latina se impuso una lengua a partir de sucesos históricos propios de las migraciones, invasiones y colonizaciones, lengua que con el tiempo fue escalando en el uso práctico y amplio por todos los pueblos de América. Cada palabra de la lengua castellana ha adquirido nuevos valores sólo por estar interpretando unas realidades diferentes y estar adscritos a que poblaciones con diferentes perspectivas de vida se la apropien, aprendan y reinterpreten. Habitantes de la antigua y nueva América han sido quienes le dan una connotación innovadora ya que cada sonido y palabra van de la mano con las nuevas formas de habitar. Comunidades indígenas originarias, poblaciones afrodescendientes y pobladores criollos y mestizos dieron vida a cambios lingüísticos que se consolidaron y configuran un lenguaje común que recoge la huella de las culturas, del tiempo, y de la historia.
Las diferentes regiones geográficas en Venezuela, así como los países hispanohablantes, están unidas por la misma lengua. Sus palabras y significados en común tejen las relaciones sociales en la intimidad de la familia, los espacios de socialización formales e informales, y las proyecciones del lenguaje académico e institucional. Sin embargo, los y las venezolanas enriquecen esta lengua diariamente, porque también se ha construido como un patrimonio propio. Las variantes que se aportan permiten conocer la diversidad de culturas y cosmogonías que hacen uso del castellano como puente de comunicación. Además, demuestra no una Venezuela homogénea sino determinada por las diferencias de paisajes en sus regiones y cómo sus habitantes generan entornos de vida alrededor de ellos. Costa Caribe, llanos, áreas montañosas y andinas, isleñas, centrales, orientales, así como ritmos de habitar urbanos, rurales o en transición, o incluso labores relacionadas con las vocaciones económicas de las regiones, han influido directamente en la creación de léxicos, vocabulario y expresiones de carácter figurado que son manifestaciones vernáculas del español e integran lenguas originarias indígenas y afrodescendientes, y que junto con la lengua castellana implantada son las relaciones de comunicación auténticas y movilizadoras de la sociedad venezolana.
A continuación, algunos términos de jerga en Venezuela:
Amuñuñao: estar hacinado(a) en un lugar con muchas personas y sin espacio
Arrecho(a): enojado(a), furioso(a); algo bueno y de calidad
Arrocero(a): persona que asiste a un evento sin ser invitada
Arrumaco: caricias
Azogue: estar muy acalorado
Bajarse de la mula: gastar dinero
Birra: cerveza
Bochinche: alboroto, desorden
Bolos: bolívares, la moneda de Venezuela
Bolsa: persona tonta
Bululú: escándalo, alboroto
Burda: mucho, en cantidad
Cabilla: algo muy difícil; sonido estruendoso
Cachapa: arepa de maíz dulce
Caerse en los kilos: ser atrapado(a) en flagrancia en la acción de un acto ilícito
Cambur: banano
Cantar la zona: indicar el momento más apropiado para hacer algo
Cara e’ tabla: descarado(a), cara dura
Carajito: se le dice al infante que no se queda quieto, no presta atención ni tiene respeto por nada
Catire(a): persona de cabello rubio
Chamo(a): niño(a), joven
Chance: oportunidad
Chévere: expresión muy común para aprobar algo como muy bueno
Chigüirear: cometer un error
Chimba: adjetivo para algo muy malo
Chivo grande: jefe o persona con mucha autoridad
Coba: broma o mentira blanda
Cónchale vale: expresión muy utilizada para denotar lamento o sorpresa
Cortar nota: interrumpir a alguien en medio de una situación importante; decepcionar
Coroto: objeto, cosa
Cotufa: palomitas de maíz
Dar la cola: pedir un aventón
De pana: honestamente, sinceramente
Dejar el pelero: escapar rápidamente de una situación para evitar responsabilidad o peligro
Echar un camarón: tomar una siesta
Echar el muerto: dejarle la responsabilidad a otra persona
Echar los perros: coquetear, cortejar
Echarle pichón: meterle muchas ganas a un objetivo, esforzarse por algo
Echarse las bolas al hombro: persona perezosa y floja
Echarse los palos: tomar licor
¡École cuá!: exactamente, así mismo es
Empepao’: enamorado(a)
Está peluo’: una situación muy difícil
Estar a un pelo: estar a muy poco, muy cerca
Gafo(a): tonto(a), bobo(a)
Guachiman: vigilante, guardaespaldas
Guircho(a): persona descortés, maleducada, con un mal comportamiento
Hacer ojitos: coquetear, cortejar
Hallaca: pastel de masa hecho con harina de maíz, adobado con guiso y alguna carne, muy famosos en Venezuela, especialmente en épocas navideñas
Jala mecate: persona aduladora, que quiere sacar provecho a través de adulaciones
Jeva: mujer
Jojoto: mazorca, maíz
Labia: léxico aparentemente refinado que se usa para parecer más interesante o inteligente
Ladilla: fastidio, molestia
Lechosa: papaya
Llegó Pacheco: anunciar la entrada de la temporada más fría en el mes de noviembre
Mamaguevo: expresión insultante para una persona tonta
Mamar gallo: tomar el pelo, hacer una broma a alguien
Mango bajito: buena oportunidad que no se puede dejar pasar
Mono: persona ordinaria
Morocho(a): Gémelo(a)
Muérgano: persona malvada, que actúa de mala fe
Naguara: expresión para denotar sorpresa, asombro o felicidad
Nono, nona: abuelo, abuela
Pabellón: es el plato más representativo de Venezuela, conocida como “plato nacional”, y contiene arroz blanco, caraotas, carne desmechada y tajadas de plátano maduro
Palo de agua: aguacero muy fuerte
Pana: amigo(a)
Panquecas: pan cakes
Papelón: panela
Parar bolas: poner atención
Parchita: maracuyá
Patae’mingo: que se está muy cerca de un lugar o a punto de lograr algo
Pavoso(a): persona con mala suerte
Pegar palos en un botiquín: tomarse unos tragos, haciendo de ese momento un espacio para compartir con otros y otras
Pela bolas: algo de muy poco valor
Pichicoso(a): persona obstinada, que no quiere ceder ni dar su brazo a torcer
Pingazo: golpe fuerte
Ponchao’: persona que se encuentra en una situación precaria
Rebotar: rechazar algo
Salpicón: mezcla de mariscos con limón
Sifrino(a): persona que quiere vivir de las apariencias, engreída, pretenciosa
Tener alguien hasta la coronilla: cansar a alguien, ser muy ladilla con alguien
Tizana: fruta picada y mezclada; en Colombia se le conoce como salpicón
Violín: mal olor en las axilas
Jerga en Cuba
En Cuba, la isla mayor de las Antillas, debido al largo tiempo y la fuerte influencia ejercida por los invasores europeos en todos los ámbitos de la cultura, la lengua castellana se impuso sobre las lenguas indígenas y por supuesto sobre las lenguas de origen africano. Fue calando constantemente como el vehículo de comunicación entre los habitantes criollos y mestizos, los “nuevos” hijos de la América, hasta constituir la lengua oficial. Sin embargo, y como muestra de resistencia, muchas de estas etnias y comunidades conservaron inexorablemente vocablos y léxicos con un gran significado para la conservación de su memoria, y que hoy en día se mantienen y se han fusionado con el castellano como palabras de uso común y popular entre la población cubana. A continuación, algunos términos de la jerga en Cuba…
Nuestro vocabulario, elocuencia, ritmo, cadencia y tonalidad al hablar se construyen diariamente con el vaivén de la cotidianidad. Las lenguas, amplias en su diversidad, abrazan la infinidad de formas en que los seres humanos habitamos nuestros territorios, y cómo entre nosotros tejemos los hilos de comunicación que movilizan el mundo. Así como la música y la danza, los idiomas son manifestaciones que se alimentan constantemente del intercambio cultural, y para el caso de América Latina y su adopción del castellano como lengua oficial, el contacto vivido entre el español peninsular, el indígena originario y el afrodescendiente, ha marcado la diferencia en la creación de un argot propio de esta transculturación. Los procesos de mestizaje vividos, y también sufridos, generaron y continúan generando contextos sociales que en su cotidianidad son laboratorios de creación en donde diariamente estamos estableciendo y adaptando todos nuestros códigos de comunicación, en especial, los pueblos con alto grado de hibridación como los americanos.
Para el caso especial de Cuba, la isla mayor de las Antillas, debido al largo tiempo y la fuerte influencia ejercida por los invasores europeos en todos los ámbitos de la cultura, la lengua castellana se impuso sobre las lenguas indígenas y por supuesto sobre las lenguas de origen africano. Fue calando constantemente como el vehículo de comunicación entre los habitantes criollos y mestizos, los “nuevos” hijos de la América, hasta constituir la lengua oficial. Sin embargo, y como muestra de resistencia, muchas de estas etnias y comunidades conservaron inexorablemente vocablos y léxicos con un gran significado para la conservación de su memoria, y que hoy en día se mantienen y se han fusionado con el castellano como palabras de uso común y popular entre la población cubana.
El paso del tiempo ha reconfigurado las relaciones de poder y de interacción entre la amalgama étnica, racial y cultural en Cuba, y la lengua y su creación no son inmutables ante los cambios. Así como se cultivó un castellano proveniente de los usos coloquiales y adaptaciones a las realidades territoriales de Cuba, debido a la implacable firmeza de las culturas indígenas y afrodescendientes, la estrecha cercanía entre Cuba y Estados Unidos, sus intercambios poblacionales y la presencia de estadounidenses en la isla, dio pie a un léxico de origen anglosajón que se une a todas las influencias que han construido un español propio de Cuba.
Actualmente, el español que se habla en Cuba posee una construcción gramatical y unas tonalidades sui generis, que evocan cierta picardía popular y, al mismo tiempo, una fuerte relación con su ancestralidad y las condiciones sociales que encaran en su cotidianidad. Así como lo es su música y su danza, el uso de la lengua para los y las cubanas ha sido un reconocimiento y enaltecimiento de un pueblo profundamente rico en su patrimonio y legado cultural. Cada sonoridad y cadencia en su hablar refleja también una resiliencia de un pueblo indómito y auténtico que construye palabras a partir de sentimientos populares y costumbres importantes para su identidad.
La jerga en Cuba, su argot, está plagado de eufemismos, metáforas y refranes populares que transversalizan la comunicación entre todos sus habitantes, sin importar su origen, generación o nivel educativo.
A continuación, algunos términos de la jerga en Cuba:
Aché: don, virtud, buena suerte, energía espiritual
Aguaje: alarde
Almendrón: automóvil antiguo de los años 50’s y 60’s
Ambia: amigo(a)
Ampanga: persona conflictiva
Andar a la mailó: quiere decir “andar a la my love” que significa estar sin preocupaciones; estar desnudo(a)
Arroz con mango: enredo, confusión
Asere: amigo(a)
¡Asere, qué bola!: saludo muy familiar e informal; “hola, ¿qué tal?”
Atrabancar: agarrar
Baracutey: persona solitaria, sin compañía
Barbacoa: segundo piso interno de una casa, usualmente de madera, que tiene como fin ampliar las plantas de un lugar; mezzanine
Bemba: boca, labios
Bohío: caseta o cabaña hecha con paja y madera
Bola: chisme, rumor
Buchipluma: persona que alardea y hace promesas, pero no cumple; persona insignificante
Caballito: policías que se movilizan en motocicleta
Cachimbo: pistola
Cajetilla: los dientes, la dentadura
Calcular: medir la capacidad de alguien
Camaján: persona muy astuta, no se le escapa nada
Caminar con los codos: ser una persona tacaña
Campana: persona que se encuentra en excelentes condiciones de salud
Cancha: ser bueno para algo; estar en muy buenas condiciones para hacer algo
Chivo: bicicleta
Chama, chamaco: niño, niña
Coger botella: pedir a alguien transporte gratis, pedir un aventón
Coger cajita: sacar provecho de una situación
Coger un diez: tomar una pausa o un leve descanso de alguna actividad
Compay, comay: compadre, comadre
Confronta: transporte público que circula en la madrugada
Catao: palabra proveniente del anglicismo “cut - out”, significando el interruptor de electricidad
Cubiche: cubano, nacional
Dar el berro: molestarse y descargar la ira en contra alguien; compartir con los(as) amigos(as)
Dar piano: propinarle un golpe a una persona
Dar tremenda muela: hablar mucho; sacar excusas o justificaciones para no hacer algo
Darse lija: darse a sí mismo(a) mucha importancia
Desmaya esa talla: expresión para decir que no se piense más en un tema, que no se dé más vueltas en él
Despertar con el moño virao: despertar de mal humor, tener un día pésimo
Durañón(a): tacaño(a)
Echar pesca: tomar una siesta o un descanso en medio de actividades laborales
El horno no está para galletas: tener un mal día
Embarajar: esquivar o evitar una situación; engañar
Estar arriba de la bola: cuando alguien tiene mucho conocimiento e información sobre algo
Estar detrás del palo y pidiendo el último: estar despistado, no entender una situación
Estar en la tela: estar muy delgado(a)
Estar en llama: estar feo
Estar en talla: expresarse bien y hablar acertadamente sobre algo; que algo le queda bien
Estar hecho(a) maceta: conseguir mucho dinero
Estar volao’: cuando algo es muy bueno
Fachar: robar
Fiana: policía
Fruta bomba: papaya
Fula: dólares
Gao: casa, hogar
Guagua: bus
Guaniquiqui: dinero
Guatacar: adular
Guateque: fiesta popular de origen rural
Hacer la pala: acompañar a alguien
Hacer leña del árbol caído: hablar de manera despectiva acerca de una persona que ya no se encuentra presente
Irse a la pincha, tener pincha: Ir a trabajar, tener trabajo
Irse pa’l yuma: irse para el extranjero
Jamar: comer
Jamonero(a): persona exhibicionista; persona que se involucra con compra y venta en negocios de mala procedencia
Jeva: mujer
Jimaguas: gemelos(as)
Juma: borrachera
Ladrillo: automóvil Lada en muy buen estado
La cariñosa: la gripe
Más rollo que película: situación donde hay más palabrerías y promesas que actos concretos
Pegar la gorra: llegar inesperadamente a un lugar en horarios de comida y quedarse a comer
Pestífero(a): persona que le gusta comer de más
Pincha: trabajo
Poner en China: no entender nada
Prieto(a): hombre o mujer afrodescendiente
Quemao’: persona que sabe mucho y demuestra ser muy brillante en un tema; loco(a)
Recholata: alboroto
Sacar un sable: asustar a alguien
Ser un barco: hacer o cumplir con las responsabilidades a última hora
Ser un punto: ser una persona ingenua, que ha sido engañada muy fácilmente
Tanque: cárcel
Tener culillo: ser muy impaciente
Tirar un cabo: dar una ayuda a alguien
Tirarse de la guagua andando: ser temerario(a) al tomar una decisión, arriesgarse a tomar una oportunidad
Tremenda pastilla: persona muy atractiva físicamente
Tremendo andino: un problema muy grande
Tocao’: algo que es muy bueno
Tu maletín: tu problema
Verdes: dólares
Viandas: tubérculos y frutos como la yuca, el boniato, la papa, el plátano, calabaza y malanga
Volar como Matías Pérez: desaparecerse, perderse
Voy bajando: me voy
Jerga en Ecuador
En Ecuador se reconocen numerosas lenguas indígenas aún muy vigentes y utilizadas, sin embargo, el quechua es la que principalmente se ha incorporado al bilingüismo con el castellano en este país andino. De ahí que las características del español en Ecuador provengan de un uso cotidiano de ambas lenguas, en donde intervienen proceso de transculturación, unificación, imposición y resistencia. La comunicación oral se ha tejido como una conservación de la tradición junto con una adaptación a las necesidades pragmáticas de la modernidad. Esta constante construcción del idioma se manifiesta tanto en los sonidos, los tonos y las cadencias fonéticas, como en la conservación de un vocabulario que parece no haber sufrido modificaciones con el paso del tiempo o con la influencia recíproca del español. A continuación, algunos términos de la jerga en Ecuador…
Las historias de nuestras culturas latinoamericanas y su construcción como patrimonio colectivo son hijas de procesos de mestizajes, migraciones, hibridaciones, interacciones e incluso contactos conflictivos. La cohesión en el lenguaje devino de una imposición, y posteriormente de un uso normalizado de la lengua castellana europea que inevitablemente se fusionó con las ya existentes lenguas de la América nativa, y por supuesto con las lenguas afrodescendientes. Si bien el español es nuestra lengua oficial, no ha estado invicta a nuevos, diferentes y reconfigurados significados en su comunicación como una afirmación de contextos particulares y realidades en movimiento. Ellos hacen parte del conjunto de palabras y prácticas cotidianas en el uso, desuso y construcción de las tradiciones orales de un territorio.
En Ecuador se reconocen numerosas lenguas indígenas aún muy vigentes y utilizadas, sin embargo, el quechua es la que principalmente se ha incorporado al bilingüismo con el castellano en este país andino. De ahí que las características del español en Ecuador provengan de un uso cotidiano de ambas lenguas, en donde intervienen procesos de transculturación, unificación, imposición y resistencia. La comunicación oral se ha tejido como una conservación de la tradición junto con una adaptación a las necesidades pragmáticas de la modernidad. Esta constante construcción del idioma se manifiesta tanto en los sonidos, los tonos y las cadencias fonéticas, como en la conservación de un vocabulario que parece no haber sufrido modificaciones con el paso del tiempo o con la influencia recíproca del español. Tanto su forma como su significado han convivido en el patrimonio oral de los y las ecuatorianas, no como expresiones congeladas en el tiempo, sino como formas de comunicación activas y vivas, propias de los contextos reales y coloquiales.
Es necesario también poner de presente que el mestizaje en el territorio ecuatoriano no se ha reducido únicamente a la presencia europea, indígena y criolla. La población afrodescendiente también ha permanecido allí y generado su propia memoria territorial y cultural, la cual es parte integrante y fundamental del imaginario nacional. Es entonces preciso señalar que las migraciones internas en Ecuador han sido muy importantes en la co-creación y enriquecimiento de las expresiones orales, ya que dentro del país fluye un intercambio interno entre las llamadas regiones naturales de la Amazonía, la Sierra, la Costa y la Isla, con sus respectivas poblaciones.
En la actualidad, la presencia del quechua como una lengua viva y parte integrante del argot popular, junto con el castellano oficial y todos sus matices ampliamente apropiados por todas las clases sociales y generaciones, han recibido aportes también de anglicismos. La globalización, los medios masivos de comunicación y las redes sociales han sido los principales precursores en esta reproducción y apertura a nuevos vocablos. Vocablos que adquieren un significado en lo pragmático y cotidiano, especialmente para las generaciones más jóvenes, urbanas y migrantes hacia las principales ciudades.
A continuación, algunos términos de la jerga en Ecuador:
Achachay: frío, helado
Acholarse: avergonzarse, abochornarse
Agachaditos: puestos de comida callejeros
Agüaitar: vigilar, mirar con mucha atención
Ahuevarse: tener miedo
Al tiro: tener relaciones sexuales
Alevoso(a): altanero(a)
Amarcar: cargar a los niños y niñas
Amarrar el burro: comer
Añiñado(a): quien se comporta, se viste y habla aparentando pertenecer a una alta posición social
Arrarray: quemarse con algo muy caliente
Asuntar: estar atento(a)
Atarzanar: agarrar, alcanzar
Atatay: expresión para denotar asco
Atizar: tomar bebidas alcohólicas
Azocado: cuando una prenda de vestir se siente y luce muy apretada
Bacán: persona considerada agradable, de muy buena energía y disposición
Batracio: forma despectiva para referirse a alguien descarado y sin escrúpulos; persona desagradable
Berreado: pasado de moda, vulgar
Biela: cerveza
Billuzo: dinero
Cacho: mentira
Caleta: casa
Camarón: mal conductor
Camote: enamorado(a)
Chancleta: jarra de cerveza
Chendo: mentira, engaño
Chiro: estar sin dinero
Chisposito(a): enfermo(a)
Choro: ladrón
Chuchaqui: resaca
Chuchinga: cobarde
¡Chulla vida!: la vida es una sola, hay que disfrutarla
Chumar: emborracharse, beber licor hasta la ebriedad
¡Chuta!: expresión de asombro
Cochoso: sucio
Como en botica: gran variedad
Dar con el bollero: pegar, dar un golpe
Dar extensia: conocer
Darse la pera: escaparse o volarse de un compromiso
De ley: algo muy seguro
Encamador(a): persona que engaña, miente y calumnia
Encamotar: enamorar
Engrupido: enamorado
Flauta: órgano sexual masculino
Foca: vergüenza, pena
Funda: bolsa
Gara: algo muy bueno, genial
Gozar como chancho en poza: disfrutar mucho de algo
Guagua: niño(a) de muy corta edad
Guagua que no llora no mama: quien no pide algo o explicita lo que quiere, no lo va a conseguir
Guambra: palabra quechua para niño o niña
Hacer la casita: persona que es engañada; quien falla en algo
Huaira: viento
Jalar dedo: pedir un aventón
Labia: habladuría
Lámpara: persona que quiere llamar mucho la atención y alardea constantemente
Llevar piñas a Milagro: llevar a un lugar algo que ya abunda
Llucho(a): desnudo(a)
Longo: joven
Manicho(a): loco(a)
Montubio(a): palabra para referirse a los y las campesinas en la costa pacífica
Morder: entender
Mucha: beso
Mudo(a): tonto(a)
Ñaño(a): hermano(a)
Ñeque: fuerza, firmeza
Pipa: vientre, barriga
Paco: policía
Pana: amigo(a)
Papelito: estar listo(a) y preparado(a) para algo; nítido y claro
Patucho(a): persona de baja estatura
Piteado(a): persona problemática o de difícil trato
Ponerse once: estar atento(a)
Recular pa’ tras: arrepentirse de haber tomado una decisión
Rucar: dormir
Sacarse la madre: esforzarse mucho por lograr o hacer algo
Simón: afirmación, sí
Shungo: corazón
Soroche: malestar físico debido a las condiciones de altura y falta de oxígeno
Taita: padre
Tillos: muy fácil
Tener la leona: tener mucha hambre
Tirar parada: sentirse superior por alguna habilidad, condición o aspecto físico
Tripear: disfrutar de algo
Tuco(a): fuerte físicamente
Yapa: cantidad extra que se da como regalo
Jerga en Uruguay
El argot uruguayo recoge las influencias de todas sus herencias migratorias, además de la simbiosis del contacto con el portugués, especialmente en las poblaciones fronterizas. Aunque se reconocen muchas similitudes con toda la región del Río de la Plata y el Paraná, los estudios lingüistas que han suscitado la amplia variedad idiomática en Uruguay, han evidenciado características particulares de este país, el cual integra vocablos afrouruguayos propios del Candombe, el lunfardo, y las lenguas indígenas, entre ellas las guaraníes y charrúas. A continuación, algunos términos de la jerga en Uruguay…
El argot uruguayo recoge las influencias de todas sus herencias migratorias, además de la simbiosis del contacto con el portugués, especialmente en las poblaciones fronterizas. Aunque se reconocen muchas similitudes con toda la región del Río de la Plata y el Paraná, los estudios lingüistas que han suscitado la amplia variedad idiomática en Uruguay, han evidenciado características particulares de este país, el cual integra vocablos afrouruguayos propios del Candombe, el lunfardo, y las lenguas indígenas, entre ellas las guaraníes y charrúas.
Las experiencias que tenemos como seres partícipes de una sociedad y nos hacen caminar hacia la reproducción y creación de la cultura, incorporan inevitablemente un contexto y un tiempo. Es innegable que, además de la clara herencia europea con la llegada de los españoles y su castellano, las masivas migraciones italianas a finales del siglo XIX y principios del XX participaran en la movilización de un legado cultural en toda la región del Río de la Plata. Se estima que el 40% de la población uruguaya es descendiente de esta masiva época de migración italiana, haciendo que la gastronomía, el arte y el lenguaje en Uruguay se vea fuertemente influenciado por esta cultura. Los asentamientos urbanos de clases populares y más empobrecidas albergaron a una gran cantidad de migrantes, en donde convivían con sectores de la población socialmente marginada, como los afrodescendientes, indígenas y criollos provenientes de las zonas rurales. Constituían entonces la clase obrera que trabajaba por salarios ínfimos y era vista como carente de moral. Es en este contexto y ambiente en donde nace y se desarrollan algunos de los legados culturales más importantes de la cultura rioplatense: el Tango, el Candombe, la Milonga y el lunfardo. El lunfardo es una adaptación coloquial de la lengua castellana con un léxico de carácter informal y de origen italiano, concebido desde una acción transgresora hacia lo establecido, y que paulatinamente se fue nutriendo con vocablos y léxicos locales de origen afro, indígena y gauchesco, hasta convertirse en la “jerga de la calle”, de uso cotidiano y coloquial. Su habitualidad y el uso reiterado de sus letras en el Tango y la poesía, lograron que el lunfardo se difundiera entre todas las capas y clases sociales, y es actualmente parte integrante del español rioplatense. No es sólo una experiencia lingüística de una época pasada, ni un recuerdo de un tiempo, es memoria activa que se construye continuamente y se nutre con la forma en cómo los y las rioplatenses hacen uso de ella en la cotidianidad.
El lunfardo ha sido parte importante para la comunicación hablada en esta región, y se ha expandido medianamente a territorios aledaños y cercanos, rompiendo incluso las barreras geográficas. Sin embargo, no es la única fuente de transformación del español en esta zona, ya que las dinámicas fronterizas con el Brasil han dado lugar a una hibridación con el portugués, especialmente en la zona norte de Uruguay. El portuñol es un dialecto que integra vocabulario y formas gramaticales del portugués brasilero con el castellano, cotidiano y habitual en esta región del país, así como en Brasil y Paraguay.
El ritmo, la cadencia y la entonación, además del vocabulario con los que las personas nacidas y criadas en Uruguay se identifican y establecen comunicación, han sido alimentados por numerosos orígenes, varios de ellos migratorios. Aunque el idioma declarado oficial es el castellano, el portugués, el italiano, el francés y varias lenguas indígenas han marcado fuerte participación en lo que hoy constituye el español que se habla en la cotidianidad de Uruguay. Cambia y se adapta a los contextos de la vanguardia para continuar alimentando las identidades de la población que, sin importar el sector social al que pertenezcan, le asumen y le construyen como un rasgo de su cultura febril.
A continuación, algunos términos de la jerga en Uruguay:
A la marchanta: al azar; situación que se presenta sin ser esperada o planeada
A su orden: expresión para demostrar que se está en disposición de ayudar
Abombado: persona tonta; persona que está levemente mareada
Ahí va: expresión para confirmar, para asentir
Amarretizmo: avaricia, tacañería
Angurria: sentimiento de desespero por comer; deseos desmedidos por ganar
Armar relajo: generar problemas
Bacán: persona adinerada y elegante
Bagayero(a): contrabandista
Bárbaro: expresión para denotar agrado y conformidad con una situación; adjetivo que quiere decir que la persona es encantadora y simpática
Barco parado no gana flete: refrán que significa que quien no se esfuerza, no gana nada
Barúio: ruido
Bichicome: persona que vive en la mendicidad; habitante de calle
Bollo: adjetivo para denotar que algo es fácil de hacer
Boniato: batata o papa dulce
Botija: niño
Cachilo: automóvil viejo
Cara: manera muy informal para referirse a amigo o compañero, en el sur de Uruguay
Cajeta: órgano genital femenino
Calzas: pantalón ajustado en lycra o algodón; leotardo
Cana: cárcel
Caravanas: aretes, accesorios para las orejas
Cascarria: manera de referirse a una persona despreciable
Casmurrero(a): persona que gusta de buscar pleitos
Championes: zapatos deportivos
Charrúa: comunidad y etnia indígena originaria que ha habitado históricamente el territorio uruguayo; se usa como adjetivo en una situación que se creía difícil de superar y sin embargo, se gana
Chinelas: calzado ligero que deja descubierto el talón y los dedos de los pies, también conocidas como ojotas o chanclas
Choto: embutido común en las parrilladas formado por los intestinos grueso y delgado del cordero; órgano genital masculino
Cuadernola: cuaderno grande con argolla
Dale, vemos: muestra cordial de desinterés para realizar alguna actividad sin negarse rotundamente
Dar manija: mover un asunto e impulsarlo
Doido(a): loco(a)
Engrupir: engañar, estafar
Entre bueyes no hay cornadas: refrán que significa que entre personas de la misma condición u oficio, debe haber lealtad
Es de la planta: afirmar que una persona tiene cualidades buenas y recomendables
Espuma plast: icopor
Estar de más: expresión para denotar que algo es de agrado, que gusta
Estragado: algo que está dañado, que tiene algún defecto
Facha: persona que viste con muy buena pinta
Grappamiel: bebida alcohólica artesanal hecha a partir de miel, granos y grappa
Gualicho: maleficio
Guarangada: palabra o actuación grosera y descortés
Gurices, gurizada: grupo de chicos o chicas
Kilero: contrabandista
Laburo: trabajo, empleo
Mansalva: abundantemente
Mate: bebida popular preparada como una infusión de hojas de yerba mate, la cual es originaria del ecosistema del río Paraná
Mina: mujer
Muñaño(a): loco(a)
Palillos: ganchos para colgar ropa
Pancho: salchicha
Pandorga: cometa, también llamada barrilete
Pibe: niño o adolescente
Pila: muchísimo
Pirar: enloquecerse
Pomo: juguete muy popular para arrojar agua que se usa en época de carnavales
Pop: crispetas, palomitas de maíz, popcorn
Prosear: conversar
Pronto: hecho, confirmado, okey
Quiere la chancha y los cuatro reales: persona con mucha codicia, que no se siente conforme con lo que tiene y quiere sacar provecho y ventaja personal de todo
¡Qué masa!: expresión para decir que algo es aburrido
¡Qué bobada!: expresión para denotar que algo parece tonto, bobo
Reculiar: ir hacia atrás; se usa para decir que alguien se arrepintió de hacer algo prometido o anunciado
Refucilo: relámpago
Salado: adjetivo para denotar que algo es muy difícil de hacer; persona que logra hacer algo difícil
Tamango: zapato
Telera: pan baguette, también llamado flauta
Terraja: persona, situación o cosa de mal gusto
Tá: ya está, bueno, okey
Tololo: persona torpe
Tranqui panqui: frase para dar a entender que es necesaria la calma en una conversación
Pamplona: plato de parrillada compuesto por carne de res con tocino, envuelta en el recubrimiento del estómago del cerdo
Vichar: curiosear sin un objetivo específico
Vo: es una manera muy informal de referirse a otra persona como apócope de “vos”
¡Ya era!: No
Jerga en España
Para el caso de la lengua castellana, o español, la influencia ejercida por pueblos conquistadores como árabes, fenicios y germánicos, ha sido fundamental para su retroalimentación, evidenciada, entre otras cosas, en las palabras. Ello ha aportado innumerables elementos a la lengua que se van incorporando naturalmente gracias al uso cotidiano, a la mutación, a la adaptación y creación de nuevos vocablos. En España, el castellano nace del pueblo y vuelve a él en una danza de aprendizaje y construcción constante de los significados, y de acuerdo al devenir social, muta, se regenera, crea y se adapta. Porque la lengua castellana, como todas las lenguas, no son un discurso ni una imposición. Son realidad en movimiento, creativa y activa, y la jerga es una de las manifestaciones populares que aportan al tejido cultural de una sociedad. Tiene significados que unen, hilan puentes y movilizan a las personas que nutren y hacen parte de la sociedad. A continuación, algunas expresiones de la jerga en España…
El lenguaje teje relaciones humanas que inevitablemente nos dan una pertenencia a una comunidad, a unas prácticas culturales que devienen también de rasgos identitarios, y por ende nos ayudan a ubicarnos en un lugar en el mundo. A partir de todas las formas como se manifiesta, el lenguaje tiene voz, movimientos, señales, gestos y simbologías que recogen un pasado en común, así como una construcción activa en el presente, y moviliza la comunicación del pensamiento en la sociedad y entre los seres que la componen. Los idiomas, como expresiones codificadas y llenas de significados, permiten una profunda comprensión de las perspectivas, aspiraciones y las maneras de habitar los territorios, así como las diferentes maneras de nombrar y autodenominarse, relatando sus propias particularidades y expectativas. Impensable entonces sería hablar de idiomas sin entender la gran diversidad que en ellos reposa, reconociendo que en cada uno baila un universo de palabras creadas a partir de movimientos humanos que están constantemente relacionándose, creando, disputando e interactuando con el adentro y el afuera.
Lo que conocemos comúnmente como español, es una de las lenguas más habladas en el mundo, ya que no sólo es el idioma oficial de España, su país de origen, sino también de la mayoría de países de Latinoamérica, y actualmente, debido a la fuerza que han tomado las comunidades migratorias, tiene mucha importancia en la América anglosajona. Aunque no hay un lugar geográfico exacto ni una fecha precisa de su nacimiento, ya que su formación se da en medio de interacciones culturales, temporales e históricas, el castellano deviene del uso vernáculo y coloquial del latín, la lengua oficial del ya extinto Imperio Romano. Del latín provienen también otras lenguas habladas en España (a excepción del euskera, propia del País Vasco), que aunque no son declaradas oficiales, son igual de importantes y vigentes en la Península Ibérica. De ahí entonces que, aunque la lengua castellana, también conocida como español, es el idioma oficial de España, en este mismo país existen y se hablan varios idiomas en todas sus diferentes regiones. El catalán, el euskera, el gallego, el valenciano, el aranés, aragonés y asturleonés son lenguas a través de las cuales las comunidades autónomas de España reivindican su diversidad cultural y su papel como escenario de fluidez y movimiento histórico de muchas civilizaciones.
Para el caso de la lengua castellana, o español, la influencia ejercida por pueblos conquistadores como árabes, fenicios y germánicos, ha sido fundamental para su retroalimentación, evidenciada, entre otras cosas, en las palabras. Ello ha aportado innumerables elementos a la lengua que se van incorporando naturalmente gracias al uso cotidiano, a la mutación, a la adaptación y creación de nuevos vocablos. Es por ello que cobran igual importancia como el uso de la lengua formal, dominante, la cual se aprende y genera una uniformidad en su uso con el fin de establecer reglas en los códigos y usos comunes.
La Real Academia Española es la institución que actualmente vela por instruir, arbitrar e investigar sobre esta construcción del español. Sin embargo, las reglas que fabrica se adaptan a un espacio y tiempo determinado, a un espíritu de una época. Trata de facilitar la comunicación a través de un establecimiento de códigos significantes que permiten la comunicación. Dichos códigos se alimentan y tienen como fuente de inspiración el uso real y denotativo del idioma, ya que, al ser una expresión de la cultura, son populares. Nacen de los pueblos y vuelven a ellos en una danza de aprendizaje y construcción constante de los significados, y de acuerdo al devenir social, muta, se regenera, crea y se adapta. Porque la lengua castellana, como todas las lenguas, no son un discurso ni una imposición. Son realidad en movimiento, creativa y activa, y la jerga es una de las manifestaciones populares que aportan al tejido cultural de una sociedad. Tiene significados que unen, hilan puentes y movilizan a las personas que nutren y hacen parte de la sociedad.
A continuación, algunos expresiones de la jerga en España:
Apalancarse: acomodarse
Bocadillo, bocata: sánduche, sándwich
Bola: voluntad propia
Borde: antipático(a), de trato difícil
Cabreado(a): enojado(a)
Cachas: musculoso(a)
Caer la del pulpo: apalear, dar una paliza
Caña: cerveza; algo o alguien asombroso
Capullo(a): persona tonta
Carroza: persona anticuada
Chachi: algo muy bueno, muy agradable
Chalado(a): loco(a), desatinado(a)
Chapa: sermón, charla aburrida
Chapuza: desastre
Chasco: decepción, burla, engaño
Chaval: niño(a)
Chorizo(a): ladrón(a)
Chorrada: tontería, bobada
Colgao(a): loco(a)
Colocón: borrachera, embriaguez, estado de alucinación
Comerse el coco: pensar mucho un tema
Comerse el marrón: asumir toda la culpa en una situación
Cortado(a): tímido(a)
Cuñao: persona que cree que domina todos los temas y se cree “sabeloto”
Currar: trabajar
Curro: trabajo, empleo
Cutre: de mala calidad
De coña: que algo es broma; tomar el pelo
Empanao(a): distraído(a)
Encogido(a): tacaño(a)
Escaqueo: evitar hacer un trabajo o cumplir con una obligación
Esmallao: alguien que tiene mucha hambre
Estar a dos velas: tener escasez de dinero
Estar to’ ciego(a): estar muy ebrio(a), alcoholizado(a)
Flipar: asombrar, alucinar
Friki: alguien que tiene muchos conocimientos de algo específico, que es extravagante y raro
Gamberro: delincuente, que hace actos vandálicos
Gilipollas: tonto(a)
Guarro(a): persona sin modales
Guay: algo muy bueno
Gusanillo: hambre
Hacer la pelota: usada cuando alguien quiere obtener beneficios y ayuda a través de elogios y enaltecimientos
Hortera: persona ordinaria
Hostia: golpe accidental o intencionado muy fuerte; algo muy importante y extraordinario; interjección para demostrar sorpresa
Ir al sobre: ir a dormir, ir a la cama
Ir de tapas: tradición en España donde se va de bar en bar con amigos y amigas a tomar vino o cerveza y acompañarla con aperitivos
Liar: mantener una relación sexual con alguien; crear un problema
Ligar: conquistar
Mala pata: mala suerte
Mangar: robar
Mono: bonito, agradable
Me la suda: no me importa, me tiene sin cuidado
Majo(a): simpático(a)
Michelín: pliegues en el cuerpo que se deben a grasa acumulada
Milonga: mentira
Mogollón: abundante, mucha cantidad
Mola: expresión para decir que algo está muy bueno y gusta mucho
Montar un pollo: armar un problema, formar un escándalo
Muermo: aburrimiento
Ponerse de mala leche: estar de mal humor, estar molesto(a)
Parida: tontería
Pasarlo bomba: pasar un muy buen rato
Pasarse tres pueblos: ser exagerado(a)
Pasma: policía
Pasta: dinero
Pavo: euro
Payo: persona que no es gitana ni entiende las costumbres gitanas
Pelota: hipócrita, interesado(a)
Pelusilla: celos
Picado(a): alguien que es muy aficionado(a) o adicto(a) a algo; ofendido(a) o resentido(a) con alguien
Pijo(a): persona que parece ser adinerada
Pillar: sorprender; comprender y entender; tomar o agarrar algo
Pincho: memoria USB
Pipa: engreído(a), presumido(a)
Pirado(a): loco(a)
Pirar: irse, fugarse
Porra: masa de harina que se fríe en aceite, churro
Ponerse moñas: estar sensible, melancólico(a)
Postureo: aparentar, asumir una actitud un poco artificial para mostrar cierta imagen que no necesariamente es real
Pringao(a): alguien que es ingenuo(a), perdedor(a)
Potar: vomitar
Quinto pino: muy lejano
Rayar: molestar, enojar; volver loco a alguien
Rata: tacaño(a)
Salir de marcha: salir de fiesta
Salseo: cotilleo, crítica
Se le va la pinza, se le va la olla: enloquecerse, decir tonterías
Ser la leche: ser genial, maravilloso(a)
Sujetavelas: individuo acompañante de una pareja
Talego: cárcel
Tío(a): colega, amigo(a), camarada
Tener enchufe: tener conexiones para ascender laboralmente
Tener morro: descaro, desfachatez
Trena: cárcel
Trolero(a): mentiroso(a)
Tuño: algo malo
Vale: está bien, okey
¡Venga, ya!: expresión de incredulidad
Zampar: comer rápido o en mucha cantidad
Jerga en Colombia
Debido a que Colombia es un país de regiones, pueden identificarse diferentes tipos de “jergas”, siendo este el nombre con el que se conocen algunos códigos comunes del lenguaje, inspirados en el devenir de las cotidianidades y las realidades cambiantes y maleables, así como en nuestros antepasados indígenas y africanos. Muchas de estas palabras o frases surgen a partir de la relación que hay con el campo y el trabajo agreste, las proximidades e hibridaciones fronterizas con todo el territorio latinoamericano, la permanencia y resistencia de las lenguas indígenas y africanas que se resisten a desaparecer, el “parlache” (modo de hablar coloquial) de las nuevas generaciones, e incluso los nuevos oficios y labores que se generan en las urbes a partir de las difíciles condiciones sociales y la necesidad de “rebuscar” solvencia económica. A continuación, algunos términos de la jerga en Colombia, clasificados por regiones y en orden alfabético…
El lenguaje, la danza, la música, la gastronomía y las religiones, son expresiones culturales que se adscriben a las identidades territoriales y a sus diversas formas creativas de manifestarse. Las prácticas heredadas producto de las migraciones humanas junto con la narrativa y las prácticas culturales autóctonas, generaron y siguen generando una amalgama cultural que define la naturaleza del mestizaje en Colombia y en Latinoamérica. Si bien la lengua castellana se convirtió en la “lengua común” para el proyecto de unificación del país en épocas coloniales y hasta nuestros días, actualmente se reconocen numerosas resignificaciones, reconfiguraciones y adaptaciones del lenguaje, lo cual da cuenta de las múltiples formas que las culturas tienen de vivirlo y asumirlo como propio.
Debido a que Colombia es un país de regiones, pueden identificarse diferentes tipos de “jergas”, siendo este el nombre con el que se conocen algunos códigos comunes del lenguaje, inspirados en el devenir de las cotidianidades y las realidades cambiantes y maleables, así como en nuestros antepasados indígenas y africanos. Muchas de estas palabras o frases surgen a partir de la relación que hay con el campo y el trabajo agreste, las proximidades e hibridaciones fronterizas con todo el territorio latinoamericano, la permanencia y resistencia de las lenguas indígenas y africanas que se resisten a desaparecer, el “parlache” (modo de hablar coloquial) de las nuevas generaciones, e incluso los nuevos oficios y labores que se generan en las urbes a partir de las difíciles condiciones sociales y la necesidad de “rebuscar” solvencia económica.
Para aquellos y aquellas que están aprendiendo el idioma español o la lengua castellana, es importante identificar y entender la jerga, ya que es una manera muy coloquial de establecer comunicación con habitantes locales y permite comprender la riqueza de la diversidad cultural en Colombia, nutrida con el patrimonio de los antepasados y los entramados y relaciones de la cotidianidad moderna y actual.
A continuación, algunos términos de la jerga en Colombia, clasificados por zonas y en orden alfabético:
Zona de la costa Caribe colombiana
Arrebatao(a): loco(a)
Avispado(a): persona maliciosa
Bagre: persona fea
Barra: peso, dinero
Barro: mal
Bollo: persona bonita
Bulla: ruido
Despégala: vete
Cachucha: gorra
Cachaco: del centro del país
Carrandanga: cantidad de cosas
Chicharrón: problema
Cipote: grande
Cógela suave: cálmate
Comae: comadre, amiga
Compae: compadre, amigo
Cule: expresión que antecede inconveniente; grande
Cují: tacaño
¡Eche!: expresión que antecede sorpresa o indignación
Encoñao(a): quien está en una intensa relación de pareja
Erda: expresión que antecede enojo o admiración
Estar en su salsa: estar cómodo
Filo: hambre
Fregado: exigente; también se refiere a alguien en una mala situación
Fría: cerveza
Garnatada: bofetada
¡Ira!: expresión que antecede incredulidad
Joder: molestar
Jeva: mujer
Mamadera de gallo: broma
Mondá: órgano genital del hombre
Pea: borrachera
Pechichar: abrazar, demostrar afecto
Pilanderas: apurar
Puyar el burro: acelerar, hacer algo rápido
Tatequieto: mandar a aquietar a alguien
Vaina: cosa
Yeré: estar contento
Zanahorio(a): hombre o mujer sano(a)
Zona del centro - norte colombiano
Agonía: mal amigo(a)
Aragán(a): quien quiere tomar ventaja, grosero(a)
Amurado(a): en largo periodo sin contacto sexual
Asolapado(a): que oculta sus reales intenciones
Banquiar: quitar el lugar o puesto
Biblia: malicioso(a), astuto(a)
Bololoi: enredo, problema
Cacorro: hombre homosexual que no lo acepta
Cagarla: cometer un error
Camellar: trabajar
Caranga resucitada: quien presume su dinero habiéndolo adquirido hace poco, arribista
Carteliar / boletiar: exponer o delatar en público a alguien
Chichipato: tacaño
Chimba: adjetivo para denominar algo extraordinario; órgano genital de la mujer
Chimbo: de poco valor; órgano genital del hombre
Conchudo: ser abusivo, aprovecharse de algo
Cosiacar / consiampirar: nombrar una acción sin recordar su nombre
Cuca: bueno
Cutupeto: susto
Desatinado: descontrolado
Encarretado: interesado, animado
Estrén: ropa nueva
Foquiar: dormirse
Gadejo: ganas de molestar
Güiro: problema
Gonorrea: insulto
Juniniar: caminar por el pasaje peatonal Junín, en el centro de la ciudad de Medellín
La buena: que está todo bien, que le desea el bien
Líchigo: sin dinero
Lucas: pesos, dinero, billetes
Man: hombre
Mañé: de mal gusto
Melar: comer
Melo: bueno
Moga: comida para llevar
Nea: persona de popular procedencia, de barrio
Paila: grave
Papeleta: travieso(a)
Parce / parcero(a): amigo(a)
Parche: ambiente; plan
Peye: malo
Pifia: acción o situación decepcionante
Pichurria: insignificante, despreciable
Pito: apócope de “papito”, forma cariñosa de llamar a un amigo
Pirobo(a): persona despreciable
Polla(o): novia(o)
Pompilio(a): tonto(a)
Raquetiar: requisar
Rayada(o) / raye: loco(a), locura
Rebusque: sobrevivir trabajando en lo que aparezca
Rolo: de Bogotá
Sisas: sí
Sollar: disfrutar
Soponcio: desmayo
Sornero: discreto, disimulado
Traqueto: traficante de drogas
Vieja: mujer
Visaje: manera de llamar la atención; disimular
Vuelta: asunto
Zona del centro colombiano
Aguanta: vale la pena
Amañar: acoplarse
Áspero: excesivo
Bacán(a): persona agradable
Basto: magnífico
Bizcocho: persona de aspecto agradable
Boleta: ridículo, de mal gusto
Caché: con clase, elegante
¡Carachas!: expresión de asombro
Ceba: asco, desagrado
Chanda: malo
Changua: caldo bogotano con cilantro, cebolla, leche y huevos
Chécheres: objetos que se acumulan
Chévere: bueno, agradable
Chino(a): niño(a)
Chiro: ropa
Churro(a) /chusco(a): persona atractiva
Coja oficio: forma decir a alguien que es inútil
Del putas: muy bueno
Embarrarla: cometer un error
Gomelo(a): de familia adinerada y clase alta
Guiso: persona que viste mal
Jartera: aburrimiento
Lobo(a): de mal gusto
Marica: amigo(a)
Misiá: señora
Modorra: pereza
Muérgano: inútil
Ñero(a): persona de popular procedencia
Patatús: desmayo
Pato(a): tonto(a)
Perico: huevos revueltos; también se refiere a café con un poco de leche
Pilo(a): inteligente
Pipiolo: joven
Pique: carrera
Sumercé: forma de dirigirse a otra persona
Showsero: que llama la atención
Quiay/ quiubo: saludo de confianza
Tenaz: difícil
Tener huevo: ser abusivo, aprovecharse de algo
Tusa: despecho
Vale huevo: no importa
Zona de la costa Pacífica colombiana
Amangualao: alianza
Arrecha: persona alegre y entusiasmada
Bambazú: fiebre o dolencia
Batea: objeto para minear
Bemba: boca
Borondo: paseo
Buchipluma: persona que no cumple lo prometido
Bundear: Participar en un bunde, una fiesta
Calentura: ánimo
Calidoso: bueno
Catorce: favor
Cayetano: en silencio
Chócoros: utensilios de cocina
Echar gafa: poner cuidado
Entucar: besar
Faena: trabajo
Kilele: fiesta
Maní: asunto
Manito(a): amigo(a)
Minga: organización para hacer una labor en conjunto
Oís: manera de llamar
Percha: vestimenta
Pipia: órgano genital masculino
Prieto(a): negro(a)
Sapo(a): chismoso(a)
Seño: profesora, expresión de respeto
Sirirí: pendejada
Ve: manera de llamar la atención
Yeyo: desmayo
Viche: licor artesanal
Zona de los Llanos Orientales y Santanderes colombianos
Arrecho: bravo, enojado
Baquiano: persona experta en caminos llaneros
Campirana: campesino
Chulo: gallinazo
Lisonjero: agradable
Penca: mujer hermosa
Jeta: boca
Jincho: borracho
Pija: órgano genital masculino
Zona del sur colombiano
Achichay: frío
Achichucas: Calor
Chagra: huerta
Chuchinga: cobarde
Desgualangado: con mala presentación
Guagua: niña o niño
Güipa: niña o niño en el Huila
Pichingo: órgano genital masculino
Randar: coser
Ratay: miedo
Taita: ancestro
Tatae: asqueroso
Viringo: desnudo(a)