Colombia es un país que junto con el resto de naciones suramericanas comparte una historia común, una historia precolombina, diferentes tradiciones donde la diversidad ha sido la fuente de riqueza, de inspiración y la oportunidad para establecer relaciones, encuentros y construir travesías de saberes ancestrales entre pueblos. A estas naciones precolombinas les debemos parte del conocimiento y la sabiduría sobre el aprovechamiento de elementos de la naturaleza: plantas, frutos, animales, minerales, entre otros, para el alivio de dolencias, malestares, enfermedades, rituales y pagamentos sagrados, además de emplear algunos como insumos agrarios para el control de plagas o el mejoramiento de la producción de alimentos. La otra parte de este legado viene desde el viejo continente y hasta allí llegó desde Asia, propiamente desde la India y la China milenarias, lugares donde todavía hoy la medicina natural y tradicional basada en plantas y animales ocupa un lugar fundamental en la vida. Este encuentro de culturas, prácticas y saberes ancestrales tuvo una simbiosis en América, espacio que generó el sincretismo entre indígenas, blancos, afros, sus imaginarios y cosmogonías; saberes populares y tradicionales que hoy todavía sobreviven en las experiencias cotidianas de las familias, a través de lo que se conoce comúnmente como los “remedios de la abuela”, es decir, remedios caseros.

Los remedios caseros de Colombia tienen sus variaciones en la elaboración y en la carga ritual y espiritual que las diferentes culturas le imprimen. A ello hay que agregarle que la disponibilidad de plantas y frutos para las elaboraciones depende de cuestiones como el relieve, la topografía, los climas y los pisos térmicos, ya que la diversidad geográfica en Colombia, por fortuna, no es homogénea. Es de resaltar que tradiciones provenientes de la Amazonía y el Pacífico han conservado la medicina tradicional como ninguna otra, debido entre otras razones a la integración de la vida cotidiana con el medio natural, pero también al aislamiento, pues al ser regiones de difícil acceso geográfico, la presencia de la medicina occidental es casi nula, y por ende, la permeación de sus tradiciones no ha sido absoluta.

Con base en publicaciones como “Plantas y territorio en los sistemas tradicionales de salud en Colombia” del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humbolt, “Los secretos de las plantas” de la Fundación Secretos para Contar, y el “Vademécum Colombiano de Plantas Medicinales” del Ministerio de la Protección Social, a continuación, presentamos una lista de los remedios caseros de Colombia:

  • Balsámica

  • Decocción de Anamú

  • Decocción de Anís

  • Decocción Cola de Caballo

  • Decocción de Diente de León

  • Decocción e Infusión de Jengibre

  • Decocción, Jugo o Compresa de Col

  • Emplasto o Infusión de Cadillo

  • Emplasto o Infusión de Caléndula

  • Emplasto o Infusión de Café

  • Emplasto o Infusión de Eneldo

  • Emplasto de Llantén

  • Infusión de Albahaca

  • Infusión de Apio

  • Infusión de Boldo o Limón Romadizo

  • Infusión de Canela

  • Infusión de Cidrón y Toronjil

  • Infusión de Limoncillo

  • Jugo, Compresa, Emplasto o Preparado de Limón

  • Jugo de Naranja con Ajo

  • Mezcla de Polvo de Algarroba